Una fantasía, imaginada juntos.
Una locura, que compartimos.
Alejémonos de la realidad, soñemos.
Soñemos con ese lugar perfecto, ese paraíso.
Esa libertad sin límites. Un tiempo infinito.
Tirados los dos, dejando pasar la eternidad mirando el cielo.
Que pasen los días y las noches.
Que nuestras únicas preocupaciones sean contar estrellas y admirar la luna.
Que la tristeza no exista, que el dolor sea imposible.
Juntos, para siempre.
Sueña conmigo, sueña nuestra eternidad, sueña nuestra fantasia.
Para A.R., el reflejo de mi locura.
martes, 29 de junio de 2010
domingo, 27 de junio de 2010
Soldado
Se despide de su familia, la esposa llorando, la hija también. Él no llora, él es hombre. La pequeña le abraza la pierna, que es lo único que alcanza, lo envuelve con sus bracitos tan fuerte que parece no querer soltarlo nunca mas. La esposa espera a su lado, mirando al horizonte con la mirada pérdida, mientras que él se acerca, luego de dejar a su niña escondida llorando en la barriga de su oso de peluche.
No dicen nada, no hay nada que decir. La mujer gira la cabeza, lo mira a los ojos. Él puede ver su tristeza, su enojo y su desesperación. Puede ver sus lagrimas cayendo, su frágil cuerpo. Él la besa y él se va, porque no puede llorar. No puede romperse. Porque él es fuerte, él es hombre.
La guerra se acerca, él va corriendo tras ella.
Las telas verdes y marrones cubren su cuerpo entrenado, las armas pesan en su cinturón, y sus botas crujen sobre la tierra.
En el medio del desierto él combate. Mata. Mata hasta que la sangre lo baña, hasta que su alma no puede más. Mata. Mata a personas desconocidas, a enemigos, a inocentes. Mata por que debe hacerlo, mata para sobrevivir, mata porque su país importa más que la vida.
Pasan los días, pasan las semanas y pasan los meses. La muerte ya se ha asentado en su mente, él ya no es un hombre combatiendo. Él es un soldado.
Sale a caminar, pero el sonido de la muerte lo rodea, el ruido de las ametralladoras, de las bombas, de los gritos de desesperación.
Se sienta en la tierra, pero el olor a muerte penetra en el. El olor a humo y a suciedad de los hombres. El olor a sangre.
Él no se queja, él resiste, porque él es hombre.
Un día sale a combatir, no es la primera vez, pero tal vez sea la última. Pero a él no le importa, la vida no es algo importante.
Pero su suerte cambia. Él esta herido, él sangra. La bala se le clava en la carne, el dolor ocupa todos sus pensamientos. Nadie viene a salvarlo, él esta solo. Siente como su corazón lucha, como va perdiendo la batalla.
Él muere, porque es un soldado.
Pero antes de morir llora, llora por su amor lejano, por su hija distante. Llora por la vida que se ha perdido, por la vida que lo obligaron a perder, por la vida que eligió desperdiciar.
Él llora, las lágrimas mojan el suelo.
Él llora, porque no es más que un hombre.
No dicen nada, no hay nada que decir. La mujer gira la cabeza, lo mira a los ojos. Él puede ver su tristeza, su enojo y su desesperación. Puede ver sus lagrimas cayendo, su frágil cuerpo. Él la besa y él se va, porque no puede llorar. No puede romperse. Porque él es fuerte, él es hombre.
La guerra se acerca, él va corriendo tras ella.
Las telas verdes y marrones cubren su cuerpo entrenado, las armas pesan en su cinturón, y sus botas crujen sobre la tierra.
En el medio del desierto él combate. Mata. Mata hasta que la sangre lo baña, hasta que su alma no puede más. Mata. Mata a personas desconocidas, a enemigos, a inocentes. Mata por que debe hacerlo, mata para sobrevivir, mata porque su país importa más que la vida.
Pasan los días, pasan las semanas y pasan los meses. La muerte ya se ha asentado en su mente, él ya no es un hombre combatiendo. Él es un soldado.
Sale a caminar, pero el sonido de la muerte lo rodea, el ruido de las ametralladoras, de las bombas, de los gritos de desesperación.
Se sienta en la tierra, pero el olor a muerte penetra en el. El olor a humo y a suciedad de los hombres. El olor a sangre.
Él no se queja, él resiste, porque él es hombre.
Un día sale a combatir, no es la primera vez, pero tal vez sea la última. Pero a él no le importa, la vida no es algo importante.
Pero su suerte cambia. Él esta herido, él sangra. La bala se le clava en la carne, el dolor ocupa todos sus pensamientos. Nadie viene a salvarlo, él esta solo. Siente como su corazón lucha, como va perdiendo la batalla.
Él muere, porque es un soldado.
Pero antes de morir llora, llora por su amor lejano, por su hija distante. Llora por la vida que se ha perdido, por la vida que lo obligaron a perder, por la vida que eligió desperdiciar.
Él llora, las lágrimas mojan el suelo.
Él llora, porque no es más que un hombre.
viernes, 25 de junio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
Encuéntrame
Vive, vive como si fuera el último momento.
Víveme como si no pudieras hacerlo más. Como si fuera tu última oportunidad.
Ama, ama como si la pasión te llenara.
Ámame como si solo tuvieras amor para mí. Como si no hubiera otra mujer en el mundo.
Busca, busca como si persiguieras algo imposible.
Búscame como si fuera esencial para ti. Como si no pudieras vivir sin mí.
Y encuentra, encuentra como si fuera el mayor tesoro.
Encuentra el punto en que seamos uno, en que no se nos pueda distinguir. Encuentra mi corazón y guárdalo, encuentra mi alma y embellécela. Encuentra nuestro amor y hazlo eterno. Encuentra mis besos, mis abrazos, mis caricias.
Nada más encuéntrame.
Víveme como si no pudieras hacerlo más. Como si fuera tu última oportunidad.
Ama, ama como si la pasión te llenara.
Ámame como si solo tuvieras amor para mí. Como si no hubiera otra mujer en el mundo.
Busca, busca como si persiguieras algo imposible.
Búscame como si fuera esencial para ti. Como si no pudieras vivir sin mí.
Y encuentra, encuentra como si fuera el mayor tesoro.
Encuentra el punto en que seamos uno, en que no se nos pueda distinguir. Encuentra mi corazón y guárdalo, encuentra mi alma y embellécela. Encuentra nuestro amor y hazlo eterno. Encuentra mis besos, mis abrazos, mis caricias.
Nada más encuéntrame.
miércoles, 23 de junio de 2010
Mi rosa.
Eres perfecta.
Reflejas el atardecer con tu belleza carmesí.
Bailas con el viento, te meces con el cielo.
Apasionas el otoño, y vuelves loca a la primavera.
Se pierde la cordura acariciándote, porque eres de terciopelo.
Eres perfecta. Eres peligrosa.
Alejas al mundo, no dejas que te toquen. No dejas que te lleven
Eres perfecta y eres mía. Eres perfecta, eres mi rosa.
Reflejas el atardecer con tu belleza carmesí.
Bailas con el viento, te meces con el cielo.
Apasionas el otoño, y vuelves loca a la primavera.
Se pierde la cordura acariciándote, porque eres de terciopelo.
Eres perfecta. Eres peligrosa.
Alejas al mundo, no dejas que te toquen. No dejas que te lleven
Eres perfecta y eres mía. Eres perfecta, eres mi rosa.
martes, 22 de junio de 2010
Invierno
Avance despacio, disfrutando el momento. El bosque me rodeaba, los árboles estaban desnudos y crujían al moverse. Se elevaban imponentes a mí alrededor, y sus ramas bailaban con el viento, acariciando el cielo.
Mientras que caminaba, me hundía en la nieve que cubría el suelo, y que congelaba mis pies a pesar de las botas. Seguí avanzando hasta que llegue al lago. A un lago de hielo.
Me senté en la orilla, maravillada por el momento. Estaba sola, rodeada de blanco. El blanco que pintaba el suelo y bañaba las montañas lejanas. El blanco de mi piel helada, y del vaho que formaba mi respiración. El blanco que contrastaba con los árboles sombríos, y el firmamento azul.
Todo lo que veía, todo lo que sentía. Todo era perfecto, porque todo era el invierno.
Mientras que caminaba, me hundía en la nieve que cubría el suelo, y que congelaba mis pies a pesar de las botas. Seguí avanzando hasta que llegue al lago. A un lago de hielo.
Me senté en la orilla, maravillada por el momento. Estaba sola, rodeada de blanco. El blanco que pintaba el suelo y bañaba las montañas lejanas. El blanco de mi piel helada, y del vaho que formaba mi respiración. El blanco que contrastaba con los árboles sombríos, y el firmamento azul.
Todo lo que veía, todo lo que sentía. Todo era perfecto, porque todo era el invierno.
lunes, 21 de junio de 2010
Te veo
Te veo, te veo y creo que estoy dormida.
Te veo y siento que vuelo en un sueño.
Te veo y suspiro. Te veo y te quiero.
Pero luego el reflejo de la luz me devuelve a la realidad.
La realidad cruel, en la cual estoy mirando una fotografía.
¿Por qué tendrá que ser todo tan difícil? ¿Por qué no podré mirarte a los ojos? ¿Por qué será que estas lejos?
¿Será que la realidad tendrá que ser así? ¿Tan cruel? ¿Tan dura? Pero te veo, te añoro, y lo único que tiene sentido es que haya una equivocación. Porque esto no es justo. No es justa tu ausencia, no es justa mi añoranza. No son justas mis lágrimas.
Te veo, te veo y te extraño. Te veo, te veo y no puedo hacer nada mas que extrañarte.
Te veo y siento que vuelo en un sueño.
Te veo y suspiro. Te veo y te quiero.
Pero luego el reflejo de la luz me devuelve a la realidad.
La realidad cruel, en la cual estoy mirando una fotografía.
¿Por qué tendrá que ser todo tan difícil? ¿Por qué no podré mirarte a los ojos? ¿Por qué será que estas lejos?
¿Será que la realidad tendrá que ser así? ¿Tan cruel? ¿Tan dura? Pero te veo, te añoro, y lo único que tiene sentido es que haya una equivocación. Porque esto no es justo. No es justa tu ausencia, no es justa mi añoranza. No son justas mis lágrimas.
Te veo, te veo y te extraño. Te veo, te veo y no puedo hacer nada mas que extrañarte.
sábado, 19 de junio de 2010
Angel mio
Angel mio,¿donde estas?
¿Estaras detras de el azul infinito?
¿Estaras detras de la hermosura interminable de las olas?
No te veo angel mio, creo que estas demasiado lejos.
Pero te siento angel, como no sentirte.
Siento nuestros corazones latiendo al mismo compas.
Nuestras risas en el fondo de mis oidos.
Nuestros abrazos picando en la piel.
Siento los millones de consejos que nunca logre darte, los millones de consejos que nunca logré escuchar.
Siento los pasos recorridos juntas, aun en mis pies.
Siento tu sonrisa deslumbrando mis ojos.
Siento tu ausencia grabada en mi alma.
Siento nuestra amistad llenando mi corazon.
Solo soy capaz de sentirte a ti, angel mio,
¿Será que lo eres todo para mi?
Para Ana Laura Frois, con amistad incalculable, con amor infinito.
¿Estaras detras de el azul infinito?
¿Estaras detras de la hermosura interminable de las olas?
No te veo angel mio, creo que estas demasiado lejos.
Pero te siento angel, como no sentirte.
Siento nuestros corazones latiendo al mismo compas.
Nuestras risas en el fondo de mis oidos.
Nuestros abrazos picando en la piel.
Siento los millones de consejos que nunca logre darte, los millones de consejos que nunca logré escuchar.
Siento los pasos recorridos juntas, aun en mis pies.
Siento tu sonrisa deslumbrando mis ojos.
Siento tu ausencia grabada en mi alma.
Siento nuestra amistad llenando mi corazon.
Solo soy capaz de sentirte a ti, angel mio,
¿Será que lo eres todo para mi?
Para Ana Laura Frois, con amistad incalculable, con amor infinito.
Tú
Tú me has enseñado a ser fuerte, a resistir. A saber caer cuando hace falta, pero levantarme siempre.
Tú me has ensañado el significado de una sonrisa. El placer de un abrazo. La belleza de una risa.
Tú me has enseñado a depender de ti, a no poder vivir sin tu presencia, a desearte siempre a mi lado.
Tú me has enseñado a jugar, a discutir.
Tú me has enseñado a quererte sin reparos, a amarte sin límites.
Tú eres mi vida, tú eres mi sostén, tú eres mi alegría.
Tú eres mi amigo.
Tú me has ensañado el significado de una sonrisa. El placer de un abrazo. La belleza de una risa.
Tú me has enseñado a depender de ti, a no poder vivir sin tu presencia, a desearte siempre a mi lado.
Tú me has enseñado a jugar, a discutir.
Tú me has enseñado a quererte sin reparos, a amarte sin límites.
Tú eres mi vida, tú eres mi sostén, tú eres mi alegría.
Tú eres mi amigo.
viernes, 18 de junio de 2010
Vagabunda
Un paso, y el mundo se detiene. Otro paso, el mundo vuelve a la realidad.
Un suspiro, un auto frena. Un segundo, alguien se asoma por la ventana. Un destello, un niño llora. Un paso, y sigo mi camino.
La ciudad vive, la ciudad respira. La luna se refleja sobre la acera, el viento choca con los edificios.
Soy libre, pero estoy encerrada.
Soy libre, pero la calle me ata.
La ciudad vive, la ciudad canta. La música resuena en los árboles, el neón en el cielo. Cuerpos bailando, cuerpos que viven.
Soy solitaria, me acompaña mi sombra.
Soy solitaria, me persigue mi pobreza.
La ciudad vive, la ciudad llora. Los charcos cubren el pavimento, los autos salpican lágrimas al correr.
Soy pobre, vivo en la riqueza.
Soy pobre, porque no puedo tocarla.
Soy la suciedad, soy el hambre, soy los harapos, soy la desesperación, soy la miseria.
Soy vagabunda.
lunes, 14 de junio de 2010
Amistad
¿Por que estaba tan contenta? Era la seguridad de que el no había mentido, que en verdad me quería La seguridad que daba el sentirse querida y protegida. El era un verdadero amigo, era una persona maravillosa que hacía que todo lo demás se viera borroso e indefinido. Pensar en el no era pensar en pasión y en amor superficial; era algo mucho mas profundo, era una verdadera amistad, un amor calido y cariñoso, como siempre lo había soñado. Con el no sentía la sensación de tener que pensar en el todo el tiempo, de alguna forma siempre estaba junto a mi, acompañándome en lo que estuviera haciendo, apoyadome en cualquier momento. De el había aprendido a levantarme después de caer, a ver el lado bueno de las cosas, a seguir mi camino incluso cuando este se había vuelto imposible, a tener paciencia, me había animado a comprender el mundo y a comenzar a sentirme parte de el, pero sobretodo me había vuelto a enseñar a ver el futuro, a querer vivirlo, a dejar atrás el dolor y la pena para volver a tener esperanza. Me había ayudado a superar mi pasado, pero no lo había querido borrar, fue como si supiese que no lo podría hacer y en vez de decirme “algún día lo olvidarás” o “olvídalo, ya pasó”, me ayudó a aceptar lo que había pasado, y a si mismo logró lo que nadie había hecho, que vuelva a ser feliz, que volviera a vivir como lo había hecho antes, que renaciera con nuevas fuerzas. El era quien me había hecho el Fénix que era ahora, alguien que había renacido de sus propias cenizas, alguien, que aunque aún sufría, seguía viviendo.
Con mucho amor, para Martin.
Con mucho amor, para Martin.
jueves, 10 de junio de 2010
¿saltarás conmigo?
Si caigo, ¿Por qué no me levantas?
Si tropiezo, ¿dónde esta tu mano ?
Si lloro, ¿dónde esta tu abrazo?
Si sonrío, ¿Por qué no tienes tú una sonrisa?
¿Cuál será la razón de tu rechazo?
¿Dónde estas? ¿Dónde te habrás ido? ¿Por qué yo no estoy contigo?
¿Con quién estas? ¿Con quién ríes? ¿Por qué yo no escucho tu risa?
¿A quién llevas de la mano? ¿Qué mano osa tocar tu piel? ¿Por qué no son mis dedos los que se entrelazan con los tuyos?
Miles de preguntas, ninguna respuesta
Y yo sigo dudando
Si salto, ¿saltaras conmigo?
Si tropiezo, ¿dónde esta tu mano ?
Si lloro, ¿dónde esta tu abrazo?
Si sonrío, ¿Por qué no tienes tú una sonrisa?
¿Cuál será la razón de tu rechazo?
¿Dónde estas? ¿Dónde te habrás ido? ¿Por qué yo no estoy contigo?
¿Con quién estas? ¿Con quién ríes? ¿Por qué yo no escucho tu risa?
¿A quién llevas de la mano? ¿Qué mano osa tocar tu piel? ¿Por qué no son mis dedos los que se entrelazan con los tuyos?
Miles de preguntas, ninguna respuesta
Y yo sigo dudando
Si salto, ¿saltaras conmigo?
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