Parece demasiado pronto para cuestionarte, pero no puedo evitarlo.
Te veo durmiendo, con tus ojos cerrados, negados a despertar.
Te veo ahí, recortado contra mis sabanas blancas. Y no se que pensar.
No se si amarte, odiarte o huir. No se si seguir soñando, o dejarte ir.
Me pregunto algún día si será como era antes, como cuando éramos solo dos niños jugando a darnos de la mano. Me pregunto si algún día dejaremos de ser solo dos desconocidos jugando al azar
El sol sale, y baña nuestros cuerpos desnudos.
El tiempo parece no pasar, pero yo se que esta ahí, expectante.
Se que no puedo retrasarlo mas.
Considero detenidamente mis opciones. Y la posibilidad de escapar mientras no puedes detenerme me atrae inevitablemente, por un momento, el titulo de cobarde parece fácil de soportar. Se lo que me dirías si supieras, pero no deberías culparme. Desaparecer es mi forma de ser.
Pero se que contigo no tengo la voluntad para hacerlo, y me odio por eso.
Así que espero y sigo esperando. Mientras el sol termina de alzarse y termina de iluminar la habitación.
No me he movido, sigo ahí. Cruzada sobre tu pecho, con tus latidos en mis oídos. Los escucho y me dejo llevar, y por un momento te creo mío. Absolutamente mío.
Y mi corazón se deja llevar por esa ilusión, solo por el instante de un latido desenfrenado. Y después vuelve a calmarse, intentando volver a la fría realidad.
Pero no dejas que lo haga, porque siento como te desperezas debajo de mí y yo me levanto con un ligero miedo, que prefiero ocultar.
Me apoyo sobre un codo y dejo mi pelo caer a un costado, acariciándonos. Pero no parece importarte, porque lo único que haces es mirarme. Lo siento, siento como me observas, hasta puedo llegar a imaginarte, con la cabeza ligeramente inclinada y una expresión inquisidora. Te conozco demasiado bien, y se que no me vas a dejar ignorarte.
Por lo que me rindo y levanto la mirada. Nuestros ojos se encuentran, y los tuyos inmediatamente me sobrepasan con su profundidad. Me sorprendo al ver la felicidad que desborda de ellos, y algo que nunca había visto antes. Me cierro rápidamente, protegiéndome, pero es demasiado tarde. No quiero pensar, no quiero sacar conclusiones, no quiero que sea verdad, pero no puedo ignorar lo que estoy viendo.
No puedo dejar de mirar como tus ojos rayan amor sobre los míos, y se que mañana,
Volveré a despertar contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario