¿Seremos locos por creer en el cambio?
¿Por pensar que podemos ser la diferencia?
Vemos y oímos, sentimos al mal andando.
Sin embargo, seguimos sentados en el mismo lugar, observando como todo cae.
¿Somos locos por levantarnos? ¿Por gritar en alto?
Basta.
Basta.
Es suficiente.
Las palabras se repiten en nuestros labios, una y otra vez.
Los corazones martillean en su lugar, pidiendo, suplicando.
Que se detenga.
¿Seremos locos por odiar al odio?
¿Por desear la paz?
¿Seremos locos por creer que hay otra posibilidad?
¿Por confiar?
Tal vez, solo tal vez.
No somos locos,
Somos la solución.
15 de octubre.
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